lunes, 25 de julio de 2011

Sábado 23

Día despejado ¿Para qué ponerse las botas de agua?. Destino: Montmartre. Correspondencia con: diluvio universal. Con parada en: Sacre-Coeur- tienda de paraguas- soportal- restaurante- casa. Resumen: tenemos que volver.
En cuanto al Sacre-Coeur no pillamos mucha cola y subimos más o menos rápido por unas escaleras la mar de estrechas y por supuesto de caracol en las que se veía el final. Las vistas desde la cúpula eran impresionantes y más aún las nubes que se iban acercando por absolutamente todos los puntos de un color negro fin del mundo. 
Mientras bajábamos las nubes ya se habían situado encima de nosotros y a la salida nos bañaron enteritas. Entramos corriendo en una tienda de paraguas a comprarnos uno pero no fue suficiente. Tuvimos que resguardarnos en un soportal. Viendo que no tenía pinta de amainar, echamos a correr hacia el primer restaurante con un sitio libre que encontramos. Y de vuelta a casa a cambiarnos.
Como llevamos siendo 3 en este viaje desde el principio (Andrea, Laura y La ley de Murphi), cuando nos cambiamos, salió el sol. Nos aprovisionamos de patatas, sándwiches y bebidas e hicimos un pique-nique en la plaza del hotel de Ville mientras disfrutábamos del concierto. 

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